viernes, 26 de septiembre de 2025

Situación de las víctimas del terrorismo en el Perú - Semana 4

El terrorismo que azotó al Perú entre 1980 y el 2000 dejó una huella profunda en la sociedad,
con impactos que trascendieron lo económico y político para instalarse en la vida cotidiana de miles de familias. Las secuelas de la violencia armada no se limitaron a las muertes o desplazamientos forzados, sino que también incluyeron graves afectaciones en la salud física y mental de los sobrevivientes. Estudios psicosociales en comunidades andinas demuestran que la participación local en los procesos de evaluación del daño no sólo visibiliza el trauma colectivo, sino que también actúa como una forma de acompañamiento terapéutico frente al sufrimiento vivido (Snider et al., 2004).

La importancia de analizar la situación de las víctimas del terrorismo radica en comprender cómo la memoria y la reparación se articulan con el derecho a la salud y a la justicia. El trabajo de la Comisión de la Verdad y Reconciliación abrió un precedente en América Latina al reconocer la salud mental como parte del proceso de reparación, lo que permitió dar voz a sobrevivientes históricamente marginados (Laplante & Rivera Holguín, 2006). Sin embargo, a pesar de estos avances, persisten vacíos en la implementación de políticas públicas que garanticen la restitución plena de derechos.

Diversas investigaciones han evidenciado que los sobrevivientes presentan síntomas prolongados de estrés postraumático, depresión y ansiedad, lo cual limita sus oportunidades de reintegración social y económica (Tremblay et al., 2009). Esta dimensión psicosocial refuerza la necesidad de políticas sostenidas que prioricen a las víctimas no solo como receptores de ayuda, sino como ciudadanos con capacidad de incidir en las decisiones que afectan su futuro.

Asimismo, el análisis de la situación de las víctimas exige incorporar una mirada de género y etnicidad. El reconocimiento de las mujeres quechuas como víctimas y como agentes de reconstrucción en el periodo postconflicto muestra que la memoria del sufrimiento y la resistencia no ha sido distribuida de manera equitativa. Estas diferencias revelan la persistencia de desigualdades simbólicas y materiales que deben ser atendidas en los procesos de justicia transicional (Suarez, 2013).

En ese sentido, la justificación de este análisis se basa en la necesidad de examinar de manera crítica las políticas de reparación y memoria en el Perú, a fin de identificar tanto los logros alcanzados como las limitaciones aún vigentes. Solo así será posible avanzar hacia una reconciliación real que asegure verdad, justicia y reparación integral para todas las víctimas del terrorismo.




Habiendo pasado ya veinte años desde que la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR)
entregó su informe final, y aunque marcó un hito en la historia del país, su impacto real en la sociedad ha sido limitado. El Estado peruano sí dio algunos pasos: se creó el Consejo de Reparaciones en 2006 y se entregaron compensaciones económicas a víctimas y comunidades, sobre todo gracias a la presión social en tiempos de Alan García. Sin embargo, más allá de esas reparaciones materiales, en lo moral, educativo y en la salud los avances han sido mínimos (Lerner y Villasante, 2023, p. 371). Muchas víctimas sienten que no se ha hecho justicia porque no basta con un pago económico. Lo que reclaman es reconocimiento, apoyo psicológico, oportunidades y sobre todo una memoria viva. Desde el gobierno de Alberto Fujimori se empezó a construir una historia que ocultaba los crímenes del Estado y glorificaba a las Fuerzas Armadas, lo que alimentó la condena al trabajo de la CVR (Lerner y Villasante, 2023). El Ejército incluso respondió con su propio libro “En honor a la verdad", en el que defendía la institución y minimizaba sus responsabilidades. En vez de convertirse en un recuerdo común para todos, el Informe quedó en medio de dos posiciones: los que resaltan las violaciones del Estado y los que solo recuerdan la derrota del terrorismo. Por eso se dice que “no caló en la sociedad”. Como explica Cotlear (2024), la CVR logró avances en derechos humanos, pero no consiguió unir las distintas miradas del conflicto. Se enfocó en la violencia política y dejó de lado aspectos como la crisis económica y la caída de la democracia, lo que dio lugar a dos relatos que no dialogan entre sí: el de la violencia y el de la economía. Además, Querejazu (2023) señala que el hecho de que el Ejército publicara su propio libro para defenderse muestra que todavía hay memorias divididas y que falta mucho para una verdadera reconciliación.

Tras el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) de 2003, se formularon múltiples recomendaciones destinadas a garantizar justicia, verdad, reparación y no repetición. Algunos estudios recientes muestran que ha habido progresos legales e institucionales, como la judicialización de casos de graves violaciones de derechos humanos, la reforma parcial de leyes que impedían el proceso de justicia (por ejemplo, las leyes de amnistía o la prescripción penal) y la creación de mecanismos institucionales que atienden demandas de víctimas; estos representan avances significativos hacia el cumplimiento del mandato de la CVR (Abad Yupanqui, 2004; Reyes, 2023).

No obstante, aún persisten limitaciones importantes. En Luces y sombras de la justicia: el
legado jurídico de la CVR en Perú, Reyes (2023) señala que muchas recomendaciones de naturaleza judicial no han sido monitorizadas sistemáticamente, lo que dificulta evaluar el grado real de cumplimiento, y que numerosos casos siguen sin sentencia condenatoria o están paralizados por demoras procesales. Además, el acceso efectivo a la justicia para las víctimas en zonas rurales o aisladas continúa siendo un desafío, tanto por barreras geográficas como por carencia de recursos institucionales (Reyes, 2023).

Otro estudio, Una exigencia viva de cambio. Justicia transicional y prevención en Perú
(Guillerot, 2023), subraya que las causas estructurales del conflicto —como pobreza,
exclusión social y discriminación étnica— no han sido aún abordadas de manera integral por el Estado, lo que significa que las condiciones que permitieron la violencia persisten. Guillerot advierte que, sin una política estatal sostenida y con enfoque preventivo, las víctimas no sólo siguen esperando reparaciones, sino que la posibilidad de repetición de violaciones se mantiene latente (Guillerot, 2023).

De forma complementaria, Abad Yupanqui (2004) analiza los obstáculos legales que han frenado la justicia para las víctimas, tales como las leyes de amnistía, la prescripción, los estados de emergencia y la influencia de entidades militares en ciertos procesos, que muchas veces restringen el alcance de lo que la CVR recomendó.

En resumen, si bien hay avances visibles en materia de judicialización, reconocimiento oficial y algunas reparaciones, la justicia para las víctimas del terrorismo en el Perú presenta aún déficits estructurales: falta de seguimiento sistemático, demoras procesales, insuficiente cobertura geográfica y social, y ausencia de una acción estatal integral que articule verdades, culpas, reparaciones materiales y simbólicas, prevención y no repetición.

CONCLUSIONES:

- A pesar de los avances normativos e institucionales, muchas víctimas del terrorismo en el Perú aún viven en condiciones de pobreza, marginación y con dificultades para acceder a servicios básicos como salud, educación y vivienda.

- Las secuelas del terrorismo no solo fueron materiales, sino también emocionales y culturales. Muchas comunidades siguen cargando con traumas, estigmatización y fracturas sociales que afectan la reconstrucción de su tejido comunitario.

- Las zonas rurales, sobre todo de la sierra y la selva, fueron las más golpeadas por la violencia, y paradójicamente siguen siendo las que menos apoyo estatal reciben en materia de reparación y desarrollo.

RECOMENDACIONES:
  • Implementar programas permanentes de salud, con énfasis en el acompañamiento psicológico y comunitario, considerando el impacto del trauma en la vida de las víctimas y sus familias.
  • Priorizar a las regiones más afectadas por el terrorismo (sierra y selva) con proyectos de desarrollo rural, infraestructura, educación y acceso a servicios básicos.
  • Organizar debates, foros o exposiciones sobre el impacto del terrorismo y la importancia de la paz, para sensibilizar a los compañeros.
  • Vincularse con asociaciones juveniles o universitarias que trabajen por la memoria, la paz y la reconciliación.
BIBLIOGRAFIA:
Abad Yupanqui, S. (2004). Retos jurídicos del informe de la CVR: la necesaria garantía del derecho a la verdad. Derecho PUCP, (57), 41–58. https://doi.org/10.18800/derechopucp.200401.002

Cotlear, D. (2024). La distopía andina: El papel de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) en la construcción de un relato sobre el Perú de 1980 al 2000. Instituto de Estudios Peruanos. 
https://repositorio.iep.org.pe/server/api/core/bitstreams/b69430f5-3d2a-4b83-b2fb-62bd1716231b/content

Guillerot, J. (2023, noviembre). Una exigencia viva de cambio. Justicia transicional y prevención en Perú. Instituto de Democracia y Derechos Humanos, PUCP. https://doi.org/10.18800/9786124474477.001

Laplante, L. J., & Rivera Holguín, M. (2006). The Peruvian Truth Commission's mental health reparations: Empowering survivors of political violence to impact public health policy. Health and Human Rights, 9(2), 136–163. 
https://doi.org/10.2307/4065405

Lerner, S., & Villasante, M. (2023). Veinte años después de la publicación del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Revista Iberoamericana, 9(1), 363–378. https://doi.org/10.18800/revistaira.202401.010

Querejazu Aguirre, I. (2023). Las diferentes interpretaciones del conflicto armado peruano y la falta de reconciliación nacional: Un breve análisis de los principales ejes discursivos de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación y del Ejército del Perú en torno al conflicto armado. Sílex, 13(1), 70–102. 
https://doi.org/10.53870/silex.2023131237

Reyes, V. (2023, noviembre). Luces y sombras de la justicia: el legado jurídico de la CVR en Perú. Instituto de Democracia y Derechos Humanos, PUCP. https://doi.org/10.18800/9786124474477.005

Snider, L., Cabrejos, C., Huayllasco Marquina, E., Trujillo, J. J., Avery, A., & Ango Aguilar, H. (2004). Psychosocial assessment for victims of violence in Peru: The importance of local participation. Journal of Biosocial Science, 36(4), 389–400. https://doi.org/10.1017/S0021932004006601

Suarez, E. B. (2013). Recognizing suffering or resistance? Honoring the courage of indigenous quechua women in post-conflict Ayacucho, Peru. Stability: International Journal of Security & Development, 2(2), 1–14. 
https://doi.org/10.5334/sta.cc

Tremblay, J., Pedersen, D., & Errazuriz, C. (2009). Assessing mental health outcomes of political violence and civil unrest in Peru. International Journal of Social Psychiatry, 55(3), 200–208. 
https://doi.org/10.1177/0020764009103214

miércoles, 24 de septiembre de 2025

Autoritarismo y Democracia en el Perú - Semana 2

El Perú ha experimentado en años recientes una crisis política intensa que evidencia la tensión entre las prácticas democráticas y las tendencias autoritarias. Después de que Pedro Castillo fuera destituido como presidente en 2022, el país entró en un proceso de debilitamiento institucional marcado por protestas sociales, dudas sobre la legitimidad del Congreso y una creciente percepción de erosión democrática (Ilizarbe, 2023; Murakami, 2024). 
Estos sucesos se enmarcan en una línea histórica de altibajos entre el autoritarismo y la democracia que han definido el devenir político del Perú.


El propósito de este trabajo es crear una línea cronológica que ilustre los hitos más significativos del autoritarismo y la democracia en Perú, enfocándose especialmente en los sucesos recientes que han moldeado el panorama político actual. Este recurso facilitará el reconocimiento de periodos de transición, ruptura y continuidad que tuvieron un impacto en la política, economía y sociedad del país.

Este análisis histórico-político es importante porque hace posible entender los ciclos que han hecho más débiles o más fuertes las instituciones democráticas y, al mismo tiempo, pensar sobre los peligros a los que se enfrenta la gobernabilidad hoy en día. Tal como señalan reportes internacionales, el Perú se encuentra en una situación vulnerable ante tendencias autoritarias debido a la disminución de los derechos civiles y de la confianza de los ciudadanos en los últimos años (Freedom House, 2023; FIDH, 2023). 
Así, al crear una línea de tiempo no solo se obtiene una perspectiva didáctica y ordenada del pasado político, sino también instrumentos críticos para analizar los retos actuales que enfrenta la democracia en Perú.





El acontecimiento más relevante fue el autogolpe de Alberto Fujimori, el 5 de abril de 1992. Este hecho es un claro ejemplo de autoritarismo dentro de una democracia y permite realizar un análisis integral de acuerdo a los cuatro indicadores de Levitsky Ziblatt.

En primer lugar, el rechazo de las reglas democráticas quedó evidenciado en la disolución del
Congreso, la intervención de instituciones como el Poder Judicial y el control del Estado. Polar Huaco (2024) menciona que Fujimori “atacó indiscriminadamente el Estado de derecho y la democracia (...) sin ningún plan de retorno a un orden democrático”, esto demuestra que la medida tomada no fue extraordinaria, sino que fue parte de una estrategia para concentrar el poder y debilitar el sistema democrático basado en la división de poderes.

En segundo lugar, la negación de la legitimidad de los oponentes se evidencia en el discurso oficial que presentó al Congreso, considerándolos un obstáculo para el progreso y la lucha contra el terrorismo. Según Fowks (2022) “Fujimori justificó el cierre del COngreso acusando a los parlamentarios de obstaculizar la lucha contra el terrorismo”. Esto le permitió deslegitimar a sus adversarios y consolidar su poder sin una oposición presente. Esta estrategia logró anular el pluralismo político y convirtió a sus críticos en enemigos del Estado, debilitando la democracia.

En tercer lugar, la tolerancia o fomento de la violencia se presentó en las violaciones a los derechos humanos durante el régimen. Se realizaron ejecuciones extrajudiciales como las de La Cantuta y Barrios Altos, en nombre de la lucha contrasubversiva. Según Human Rights Watch (2023) “Fujimori toleró y encubrió violaciones sistémicas de derechos humanos”. Ello evidencia el uso de la violencia como herramienta de control político, ya que no fueron eventos aislados, sino parte de la política autoritaria que sacrificó derechos en nombre de la seguridad.

En cuarto lugar, la restricción de libertades civiles se evidenció en el control de los medios de comunicación y hostigamiento de periodistas críticos del gobierno. Este fue el caso de Gustavo Gorriti, quien fue secuestrado por orden del asesor de Fujimori. Como menciona Polar-Huaco (2024) “los secuestros por parte del Estado a periodistas como Gustavo Gorriti (...) siguen siendo objeto de una campaña de hostilidad gestada por los remanentes de Alberto Fujimori”. La represión a la libertad de prensa consolidó el poder del régimen y limitó el derecho del ciudadano a la información.

CONCLUSION: 

En conclusión, los eventos plasmados en la línea de tiempo permiten entender los ciclos de poder, crisis y transiciones que ha enfrentado nuestro país. Dentro de este recorrido, el autogolpe de Fujimori en 1992 destacó como una grave ruptura de la democracia. Este hecho concentró el poder, generó violaciones a los derechos humanos y restringió las libertades civiles. Recordar este suceso permite reconocer las debilidades que lo hicieron posible y realizar reformas para que no vuelva a ocurrir. Para fortalecer la democracia, se deben tomar acciones que busquen un Estado más sólido, ciudadanos más participativos y una política más limpia y representativa.

RECOMENDACIONES:

1.- Fortalecer las instituciones democráticas mediante reformas que garanticen la independencia de los poderes del Estado, la autonomía de los organismos electorales y la transparencia en la gestión pública.

2.- Promover la participación ciudadana activa a través de mecanismos como presupuestos participativos, consultas públicas y espacios de diálogo con las autoridades.

3.- Intensificar la lucha contra la corrupción, aplicando sanciones más severas, agilizando los procesos judiciales y asegurando la protección de los denunciantes y periodistas de investigación.

4.- Impulsar el fortalecimiento de los partidos políticos, regulando el financiamiento de campañas, garantizando procesos democráticos internos transparentes y fomentando la inclusión de liderazgos juveniles y regionales.

5.- Reducir las desigualdades sociales y territoriales mediante políticas que garanticen el acceso equitativo a servicios básicos y empleo digno, así como un fortalecimiento efectivo de la descentralización en beneficio de las regiones.

6.- Fomentar una cultura democrática basada en el respeto a los derechos humanos, la diversidad cultural y la resolución pacífica de los conflictos.

BIBLIOGRAFIA:

- Murakami, Y. (2024). Un análisis de la democracia peruana durante la crisis política. Elecciones, 31(2), 1-25.

- Freedom House. (2023). Peru: Country Report 2023. Freedom in the World.

- Human Rights Watch. (2023). La liberación de Fujimori es una alerta roja para la democracia peruana.

Cambios y Permanencias entre el Virreinato del Perú y el Período Republicano - Semana 1

La transición del Virreinato del Perú al Período Republicano significó un cambio profundo en
los aspectos políticos, sociales y culturales. El presente trabajo tiene como objetivo comparar los cambios y permanencias que se dieron entre ambos períodos. Aunque la independencia fue un claro hecho que marcó un antes y después, muchas prácticas coloniales permanecieron, específicamente en el ámbito político y social (De la Cruz, 2023). Entender esta evolución nos permite valorar los desafíos que atravesó el surgimiento de la República en su intento de construir una identidad inclusiva y, sobre todo, democrática. Con sólo reconocer estas continuidades es posible entender el porqué de las tensiones que aún existen en la sociedad peruana actual.

En el Virreinato del Perú, la organización política se encontraba organizada en la figura del virrey, representante directo del rey de España, con amplias atribuciones administrativas, judiciales, militares y fiscales (Contreras y Cueto, 2013). Su principal rol era cumplir las leyes reales, recoger impuestos y mantener el orden en nombre de la corona. Tras la independencia se dio un cambio radical a la estructura política con la constitución de constituciones republicanas, con la separación de poderes y el reconocimiento de la soberanía nacional. Con los cambios venían enormes desafíos, que generaron grandes radicalismos políticos, inestabilidad institucional, caudillismos militares y las guerras civiles que impedían asumir el reto de consolidar un sistema democrático estable (Basadre, 2005).

En el Virreinato los derechos civiles estaban marcados por un sistema jerárquico basado en la raza y el origen social. Los españoles peninsulares y criollos contaban con privilegios, los indígenas, mestizos y afroperuanos sufrían restricciones legales y sociales, fueron los indígenas quienes tenían que pagar el tributo y más tarde la mita minera (Flores Galindo, 1987).
Con la República, la igualdad de derechos civiles se proclamó, pero, en la práctica, la universidad de la circunstancia no era tal. Aun cuando los indígenas y campesinos llegaron a ser libres del tributo, continuaban marginados de la vida política y social. La inclusión avanzó lentamente, mostrando la tensión entre los ideales académicos republicanos y las estructuras coloniales que se mantenían (Hunefeldt, 1994).

La economía del Virreinato estaba basada en la minería, principalmente la de la plata en
Potosí y otros espacios, y una agricultura de sostén del mercado interno. El sistema de encomiendas y repartimientos fue el otro arranque de la explotación de mano de obra indígena, aunque después pasó al sistema de obrajes y haciendas (Tandeter, 1992). En la República, la economía deseaba diversificar la apertura al comercio internacional y de las inversiones extranjeras. La época del guano, en el siglo XIX, significó una etapa de prosperidad, pero, a su vez, la dependencia de un solo recurso, así como un desarrollo continuado de corrupción y de mala gestión. Aunque ya existían algunos avances, la economía republicana se mantuvo con indicios de continuidad del modelo extractivo colonial (Contreras y Cueto, 2013).


La educación del Virreinato fue controlada y orientada por la Iglesia católica. Las universidades, como San Marcos y San Cristóbal de Huamanga, fueron destinadas casi en su totalidad a los criollos y españoles, mientras que los indígenas alcanzaron una enseñanza muy restringida en las escuelas parroquiales y misionales (Burga & Flores Galindo, 1980). En la República, impulsaron reformas que dieran forma a una educación pública, laica y con acceso a una mayor extensión del pueblo. Sin embargo, la cobertura siguió siendo restringida en las áreas rurales y el acceso desigual por condición social y étnica. La educación republicana tuvo tanto un reflejo de los ideales de la ciudadanía como de las construcciones de las barreras traídas de la colonia (Basadre, 2005).

La identidad durante el Virreinato estuvo inmersa en la subjetividad de la hegemonía cultural española, la imposición del catolicismo, la categorización social, etc, aunque también se produjo un proceso complejo de mestizaje cultural en el que concurrieron elementos indígenas y africanos (Flores Galindo, 1987).
Con la República, surgió el reto de construir una identidad nacional propia. Se buscó integrar el pasado indígena como símbolo de la nación, al mismo tiempo que se conservaron elementos coloniales en la cultura y en las prácticas sociales. Esta tensión dificultó la creación de un sentido de pertenencia común para todos los sectores de la población.




CONCLUSIONES

La República reemplazó el sistema monárquico por uno republicano que tomaba en cuenta la división de poderes, la promulgación de una Constitución (1823) que reconocía los derechos ciudadanos y se abolió la esclavitud. Además de ello, la educación pública y participación política de criollos marcaron un avance con respecto a la soberanía nacional.
Las estructuras coloniales como el centralismo de Lima, la exclusión de indígenas y afrodescendientes, y concentración de poder en las élites criollas. Estas permanencias fueron las limitantes para el desarrollo equitativo y generaron la continuidad de las desigualdades sociales heredadas del virreinato.
Podemos recuperar los conocimientos ancestrales, medicina tradicional y la organización de las comunidades. Además de ello, debemos impulsar el turismo y la identidad nacional gracias a los patrimonios arqueológicos.

BIBLIOGRAFIA

- De La Cruz, R. B. (2023). La persistencia de la necropolítica: violencia contra los defensores indígenas ambientales en el Perú. Revista de Teoría y Narrativa, 17(1), 45–68.
https://doi.org/10.21704/RTN.V17I1.2004 

- Basadre, J. (2005). Historia de la República del Perú (1822-1933) (Vol. 1-16). Editorial Universitaria 
https://bibliotecacarmelitas.weebly.com/uploads/2/8/9/5/2895662/254708803-historia-de-la-republica-del-peru-t-1-1.pdf 

- Manuel Burga y Alberto Flores Galindo, Apogeo y crisis de la República Aristocrática (oligarquía, aprismo y comunismo en el Perú 1895-1932) Contreras, C., & Cueto, M. (2013). Historia del Perú contemporáneo. Instituto de Estudios Peruanos 
https://cristoraul.org/SPANISH/sala-de-lectura/BIBLIOTECATERCERMILENIO/HISPANOAMERICA/Historia-del-Peru-contemporaneo.pdf 

- Hunefeldt, C. (1994). Liberalism in the Bedroom: Quarreling Spouses in Nineteenth-Century Lima. Penn State University Press. 
https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=84520406

sábado, 20 de septiembre de 2025

Periodo de la abonanza económica en la historia del Perú - Semana 3

El Perú ha atravesado diversos periodos de bonanza económica que han marcado hitos significativos en su evolución histórica. Estos episodios, tales como el auge del guano en el siglo XIX, muestran cómo la explotación intensiva de recursos naturales puede generar crecimientos rápidos en ingresos fiscales, comercio exterior y poder político internacional (Mathew, 1977; Vizcarra, 2011). No obstante, esa prosperidad muchas veces no se tradujo en mejoras estructurales sostenibles, ni en un bienestar homogéneo para todos los sectores sociales (Arroyo, 2014).

La importancia de estudiar estos ciclos reside en que permiten entender las fuerzas internas y externas que impulsan las bonanzas como las condiciones del mercado internacional, políticas estatales, capacidad institucional, así como los obstáculos que limitan su persistencia: la dependencia de exportaciones primarias, la fragilidad fiscal, la desigualdad económica y social, o la incapacidad de diversificar la economía (Vizcarra, 2011; Arroyo, 2014). Además, analizar estos periodos históricos ofrece lecciones valiosas en un contexto contemporáneo donde Perú nuevamente depende fuertemente de materias primas.

La presente investigación se justifica porque a partir de fuentes académicas como Guano, compromisos creíbles y el pago de la deuda externa peruana del siglo XIX de Vizcarra (2011), A Primitive Export Sector: Guano Production in Mid-Nineteenth- Century Peru de Mathew (1977) y Failure to Launch: Cost of Living and Living Standards in Peru during the 19th Century de Arroyo Abad (2014), se pretende identificar los patrones recurrentes de bonanza económica: sus orígenes, beneficios macroeconómicos, asimetrías sociales y por qué muchas veces esas bonanzas resultan efímeras o insuficientes para generar un desarrollo equitativo y duradero.  

Durante los períodos de bonanza económica en el Perú, el crecimiento fue generado a costa de la explotación de los recursos naturales. Sin embargo, esta dependencia una vulnerabilidad en comparación a los precios internacionales, limitó la productividad. Según Zegarra (2021), el modelo primario-exportador no ha sido suficiente para generar un desarrollo sostenible a largo plazo. Desde el aspecto político y social, no se logró canalizar los recursos económicos al desarrollo de políticas eficientes. 

Los beneficios económicos se concentraron en un determinado sector social y amplios sectores de la población, quedaron excluidos. Como mencionan Molina y Mellado (2022), la captura institucional impide que el Estado actúe como agente transformador frente a la crisis. Aunque el modelo económico actual ha demostrado cierta estabilidad, continúan existiendo desafíos como: dependencia de materia prima, conflicto socioambiental y baja inversión en capital humano. Como menciona Vila (2021), la extracción sin orden local genera tensiones con comunidades locales y perpetúa un modelo de crecimiento sin justicia social.



CONCLUSIONES:
  • Las bonanzas económicas en el Perú han estado históricamente ligadas a la
    explotación de recursos naturales como el guano, salitre, caucho y minerales.
  • La dependencia de estos recursos ha expuesto al país a la volatilidad de los precios internacionales y ha limitado el desarrollo sostenible.
  • La gestión ineficiente de los ingresos generados durante estos periodos ha llevado a problemas de corrupción, desigualdad económica y conflictos sociales.

RECOMENDACIONES:
  • No depender solo de materias primas o un único sector (ej. minería, petróleo, agroexportación).
  • Fomentar áreas clave como la tecnología, la biotecnología, las energías limpias y el turismo responsable. 
  • Crear normativas para salvaguardar el entorno durante el crecimiento económico, previniendo el deterioro de los recursos naturales.
  • Crear iniciativas que ofrezcan posibilidades de trabajo formal y enseñanza profesional.

Bibliografía

-Arroyo Abad, L. (2014). Failure to Launch: Cost of Living and Living Standards in Peru during the 19th Century. Revista de Historia Económica.
https://doi.org/10.1017/S0022050709000813 

- Mathew, W. M. (1977). A Primitive Export Sector: Guano Production in Mid- Nineteenth-Century Peru. Journal of Latin American Studies, 9(1), 35-57.
https://doi.org/10.1017/S0022216X00019325

- Molina, A. C., & Mellado, R. S. (2022). Crisis socioecológica y Estados capturados. Desafíos contemporáneos. Millcayac - Revista de Ciencias Sociales, 9(17), Universidad Nacional de Cuyo.
https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=525871894011

- Vila, F. (2021). Extractivismo y territorio: el ordenamiento territorial como
herramienta para la gestión de conflictos sociales. Limaq, (8), 1–18.
https://doi.org/10.26439/limaq2021.n008.5553

- Vizcarra, C. (2011). Guano, compromisos creíbles y el pago de la deuda
externa peruana del siglo XIX. Economía, PUCP, 34(67), 9-38.
https://doi.org/10.18800/economia.201101.001

- Zegarra, E. (2021). ¿Por qué el Perú no crece más? Restricciones estructurales del modelo económico. Revista de Economía PUCP, 83(1), 9–42.
https://doi.org/10.18800/economia.202101.001




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